Aquí va el tercer y último post de esta serie. En los dos anteriores planteaba la forma de trabajar este sector por parte de Turquía y de Austria. En este toca hablar de cómo enfocarlo con Italia.
Italia, de las tres potencias, es la que menos necesidad tiene de los centros en este sector. Teóricamente, Italia, como potencia central, puede crecer en dos direcciones. No obstante, es muy difícil para Italia ignorar los Balcanes. Italia, Túnez, la Península, Francia e Inglaterra hacen 12. Para alcanzar los 18 necesitaría Holanda, Bélgica, Noruega, Munich, Kiel y Dinamarca (por ejemplo). Ciertamente es un esquema posible, pero solo lo imagino con una alianza a prueba de todo con Austria. La alianza con Austria es posible (y provechosa), pero no es a prueba de todo... Es más fácil imaginar a Italia en Grecia y Trieste que en Edimburgo.
Una vez claro que, si quiero ganar, necesito los Balcanes, toca plantearse cómo lograrlo. Lo primero que ocurre con Italia es que nadie tiene negocios que ofrecerle. Así como nadie puede fiarse de Turquía a medio y largo plazo, Italia no es útil en el corto para nadie. El buzón de Italia en 1900 se reduce a:
-Inglaterra: hola.
-Francia: DMZ en Piemonte, Golfo de León y Tyrrenian Sea.
-Turquía: ¿Austria? ;)
-Austria: Cero bromas en Trieste y Tyrolia. ¿Por qué no le das al gabacho junto con el Alemania?
-Alemania: Cero bromas en Trieste y Tyrolia. ¿Por qué no le das al gabacho con mi ayuda?
-Rusia: ¿Austria? ;)
Y esto si tienes suerte y resultas simpático. Generalmente, esos son los planes: o Francia o Austria. Lo curioso es que los que te lo proponen no quieren marchar de tu lado, sino que le des problemas mientras ellos, sacan provecho del pobre desgraciado o de otro lado. Esto es muy claro en el caso de Francia. Alemania lo que quiere es que ataques, pero a él no le va nada en ello. Dice que irá, pero nunca va, metiéndote en un berenjenal del que se hace difícil salir. Al menos sé que Turquía y Rusia sí moverán contra Austria (o al menos lo hará uno de los dos).
Los problemas de atacar Austria son varios. El primero es que Austria suele estar más prevenida contra ti que contra ningún otro. Da igual que el ruso mueva a Galicia, si el italiano hizo una tentativa en Trieste es más malo (las razones de esto, para mí, son un misterio). Otro problema es que Alemania suele jugar a favor de Austria. Este problema es menor ya que algunas Alemanias limitan sus relaciones con Austria a la no agresión. Esto es un error, pero no es el tema de este post. Si Alemania dice que saldrá en defensa de Austria, tiendo a creerle. Incluso aunque fuese mentira, el riesgo es muy alto. Un rebote en Tyrolia o Venecia es muy vergonzoso y si Austria salió con el Erizo, las posibilidades de que mi ataque se vuelvan contra mí, son muy altas. El tercer problema es la consistencia del ataque. Italia puede agarrar con bastante facilidad Trieste y Grecia. A corto plazo son ganancias muy sabrosas ya que implican, por un lado, 6 unidades y por otro una unidad menos para Austria (que, en el peor de los casos, se quedará con las tres iniciales). No obstante, esas ganancias no valen un duro. Trieste puede retomarse con la misma facilidad con la que se perdió y Grecia es débil si el turco es un líder competente. Cualquiera que haya jugado Italia habrá experimentado la dificultad para permanecer agarrado al terreno que conquistó en la fase inicial y, aunque lo lograra conservar, verá con temor cómo, en cualquier momento, Francia saca flota en Marsella y todo se hunde. Italia no tiene la fuerza del turco, no es un lobo y no puedes pensar ni actuar creyendo que lo eres.
Haciendo un repaso de lo anterior solo queda una alternativa. Si no ataco Francia ni Austria ¿qué hago? Tu propio camino. Personalmente, creo que el mayor enemigo de Italia es Turquía. Todas las demás potencias pueden ganar sin centros italianos. Austria quizá lo tenga más difícil, pero es posible. Turquía no. ¿Si tarde o temprano nos vamos a enfrentar por qué esperar? Meterse en una guerra contra Turquía tiene dos ventajas: si la derrotas, puedes estar al 100% seguro de tu supervivencia (salvo casos realmente extraños). Además, tienes una buena base sobre la que seguir construyendo tu imperio. Una base bastante segura y defendible. La otra ventaja es que aunque no lograses vencerla, tú no necesitas sus centros para ganar. Las posibilidades de victoria serán menores, pero al menos el enemigo está controlado. Así pues, la Lepanto es la mejor opción. Otra ventaja de la Lepanto es su flexibilidad ya que te permite esperar prácticamente un año antes de comprometerte en ningún lado. Es decir, que se manchen las manos los demás y ya veremos a dónde vamos. Pero me estoy desviando de la cuestión.
Como he dicho, Italia no tiene la fuerza suficiente para consolidar sus conquistas iniciales en los Balcanes. Mi consejo es esperar. Si no tienes fuerza, usa la inteligencia. Italia puede fácilmente pulular alrededor de los Balcanes apretando aquí y allá, para que las cosas salgan a su gusto. Ese es el modo de jugar Italia. Túnez es tuya. Sobre la base de la Lepanto, Smyrna puede caer en tus manos, así como Grecia y Trieste siempre estará a tiro. El problema está en Bulgaria y Constantinopla. Yo prefiero Constantinopla. Hay razones de peso para que en un reparto sea así como deba quedar. Constantinopla es la salida al Mediterráneo. De ese modo Rusia quedará en el Mar Negro. Constantinopla tiene además otras ventajas. Permite un ataque a Bulgaria y a Ankara, cogiendo más de lo que podía estar previsto y permite entrar en el Mar Negro, consolidando la misma posición con la que contaba en su día Turquía. Rumanía y Sevastopol están ahora a tiro. Como se ve, el enfoque de Italia con los Balcanes es totalmente distinto. La estrategia no está en lanzarse a por él, si no en establecerse a su alrededor, de modo que, cuando te pongas a ello, sea rápido y seguro. Si logras el control de los alrededores, podrás capturarlo sin miedo a perderlo después. No obstante, esto es el ideal. Pongamos que Turquía no se deja vencer. En ese caso, hay que ser justo, el control de los Balcanes será más difícil, pero aún puedes jugar la carta de las conquistas fáciles: Trieste y Grecia. Si logras tener a Turquía atada, puedes liarle en una guerra con Rusia, mientras tú marchas a por Francia, dejando una mínima seguridad. Este pacto de conveniencia puede funcionar bien, pero hay que tener un ojo pendiente constantemente en Turquía. Ella puede crecer con Bulgaria, Sevastopol y Rumanía. Para ello debes asegurar Serbia. Desde allí puedes defender al ruso en Rumanía, atacarle en Budapest o golpear al turco en Bulgaria. Lo suyo es disponer las cosas de modo que la Lepanto pueda reorganizarse rápidamente. Ya no será letal, pero asegura las cosas. Para serles sincero, si Turquía no cae, las perspectivas en los Balcanes se vuelven más turbias, aunque no negras. Lo bueno es, como se ha dicho, que Italia puede buscarse las castañas en otro lado. Turquía es una guerra dura y larga (salvo que la Lepanto funcione desde el principio) y por eso mismo poco provechosa. Al no estar asegurados esos centros (los tres turcos), la salida al Atlántico (necesaria desde el principio) ahora es fundamental y no hay tiempo que perder.
Así pues, Italia, si quiere hacerse con los Balcanes, debe ser muy listo y reducir las amenazas (Turquía sobre todo). Atacar simplemente no sirve, hay que ser sutil, ir apuntalando las estructura y recogiendo aquí y allá. No digo que haya que rechazar los centros que se puedan coger, pero no construyan su estrategia sobre ellos. Italia, junto con Inglaterra, son potencias para pensarlas al medio-largo plazo desde el principio.
Un apunte final sobre las flotas. Para Italia son fundamentales. Necesitarás un mínimo de 4. Lo difícil es gestionar su ritmo de producción. No creo tener la solución y depende mucho de la situación, no obstante, tres ejércitos son necesarios para poder tener presencia en los Balcanes. Creo que lo ideal sería la serie: flota, flota, ejército.
Hasta aquí estos post. Espero no haber sido muy vago. Son formas de enfocar los Balcanes, no movimientos concretos (eso sería imposible).
¡Me olvidaba! Albania. Si eres Turquía no te interesa. Si eres Austria, vigílala. Si eres Italia, tenla muy presente, meter un ejército allí es síntoma de que lo estás haciendo muy bien y vas por muy buen camino.